Cierto, la vida se hace en momentos…


Blog escrito por: Laura de Lunne

Enero 1° 2013

TERCER ESCRITO:

Somos la única chispa de luz, con vida propia, avancemos sin temor,

Hasta mañana!


domingo, 15 de marzo de 2015

color de hormiga




  color de hormiga


La intrusa ha regresado; y no sola! Doña Tristeza esa conocida amiga odiada y querida viene ahora acompañada del Sr. Desgano, seguro que son primos hermanos, amiguitos del alma, mugre y uña, mano en guante

Estoy achicopalada, aguitada volando bajo 

Traigo la llanta baja y le hago a la llorona, lo sé 

Los pajarillos amigos de casa me dicen: Canta y no llores 

Y como no quiero que me lleve la fregada, la tía de las muchachas, la tiznada, la tostada, la trampa, el tren, la tristeza, la trompada

Me doy cuenta de que “todo depende del color del cristal con que lo miras”  y de que  “tras la tempestad  viene la calma”

Así que fuera la bruja Tristeza y su compinche el Desgano canijo, empezamos con:

-         Lila Downs y LA CUMBIA DEL MOLE!!! https://www.youtube.com/watch?v=8_qakIoYmso

-         Sebastián Essomba y LA BRUJA!   https://www.youtube.com/watch?v=vksOsa0UBOs
      
-         El Sanjuanero - Musica Folclorica Colombiana   “Cuando te pones a bailar el mundo parece poco”…

Con una vela, un vaso de agua y un café con canela a sonar la maraca, la guitarra, el violín o la cacerola!!!

Nos vemos, nos vicenteamos,  a'i nos vidrios, órale ai te ves
Jo!

sábado, 7 de marzo de 2015

Lala y su “particular dignidad” II Parte

Mezcal con gusanito (de Oaxaca, México)

II Parte


La vida seguía, nacían hijos, crecía el pueblo. Lala no se casaba y necesitaba  dinero.

En su casa inventaron la manera de conseguirlo con venta de artículos de “primera necesidad”, copitas de mezcal, aguardiente y algún licor de fabricación casera hecho en garrafas de vidrio de 5 litros de mezcal a las que se les agregaba cáscaras de naranja o limón, canela o anís, manzanas, perones, pasas de uva y se guardaban en un pozo en la tierra por varios meses hasta que fermentado se colaba y vendía.

El carretonero, allá por 1927, traía esas mercancías de varios Estados de la República; como era el Mezcal solo o con  gusanito desde  Oaxaca y los juegos de copas de cristal desde  Veracruz en donde atracaban barcos de varias nacionalidades. Era casi obligado tener en la vitrina un juego de copas de cristal que generalmente nunca se usaban  pero le daban prestigio a la casa.

El negocio de venta de elíxires espirituosos se incrementó con la lectura del periódico que llegaba cada semana desde la capital y estaba a cargo del poeta del lugar, Don Artemio padre de Lala quien no podía caminar pero conservaba su lucidez misma que le permitía leer el periódico a los parroquianos (muchos no sabían leer) y formular los acrósticos para los/las cumpleañeros.

Los esfuerzos eran varios e incluían a toda la familia, pero Lala necesitaba dinero.

Lo pensó mucho, pero un día lo decidió. Entre casarse para que le dieran dinero para vivir y no casarse y que le dieran dinero para vivir… se dijo que ella era una mujer decente y no podía engañar a nadie, así que optó por lo último.

Los novios de Lala eran unos cuantos, ellos sabían quiénes eran entre sí y respetaban los días en que podían visitar cada uno a Lala. 

Un día cumplió 42 años y conoció a un forastero que llegó a su negocio a disfrutar de una copa. Se frecuentaron, pasearon por el pueblo, caminaron por la rivera del arroyuelo, fueron a la Loma a traer caracoles que “crecían” bajo las gobernadoras (plantas) y a quebrar piedras azules para buscar fósiles que aparecían al abrirse éstas. 

Sí, se enamoró. Los novios sin protestar se retiraron; ella le platicó su vida al forastero, él le platicó la suya a Lala. No había necesidad siquiera de tocarse, las almas se habían ya unido con una fuerza espiritual inquebrantable. Empacaron, subieron todos a una carreta con dos caballos y Lala empezó deveras a vivir.


sábado, 28 de febrero de 2015

Lala y su “particular dignidad”



 Molino de nixtamal


Se conocieron en la escuela primaria, en el tercer año que era todo lo que comprendía el estudio en esa región rural de aquel lugar.

Eran cinco chicas, blancas, morenas y prietas como se les llama con cariño a los de tez más oscura. Juntas iban por agua al arroyo cristalino cercano a 300 metros de sus casas, regresaban y lavaban el maíz que en pequeños baños o tinas de lámina galvanizada se habían cocinado en los tripiés con leña, afuera de la cocina. Toda la noche había durado aquel fuego y sus rescoldos, que dejaban perfectamente cocido el dorado alimento.

El nejayote que se hacía en el suelo de tierra al tirar la  primera agua del enjuague del maíz, les serviría luego de que se secara, a los niños para jugar haciendo mapas o llevándolo por el aire un momento como papalote, ya que al estar tan fino se desbarataba con el aire.

En el molino había que hacer una pequeña fila y las cinco estaban ahí. Pasaban y se sentaban en un banquillo de un solo tronco frente al canal de lámina del molino, para esperar que bajara por ahí el maíz de cada una que se iba moliendo por separado.

Ya estaba la masa lista para que durante el día y tarde se fueran haciendo las tortillas, las memelas, las gorditas con manteca de cerdo y residuos de los chicharrones que ahora en Nuevo León México le llaman “turcos”. Cualquier alimento que se comiese, así fuera solo chile verde o rojo asado con ajos machacados en un molcajete, era suficientemente exquisito si se comía con tortillas recién hechas para lo cual, el fogón casi siempre tenía lumbre o brasas que activaran este cuando se necesitaba.

Crecieron, se fueron casando unas por amor y otras porque así lo dijeron sus padres que les convenía casarse. Lala era la única que estaba soltera a los 23 años. Resulta que tenía a su padre inválido –quién debido a un enojo con sus hermanos por ciertas tierras de labor le había dado una embolia- y su madre se dedicaba a cuidar de él. Lala trabajaba de manera no muy fácil porque en su lugar solo había una tienda de abarrotes y carnicería, el molino, la escuela primaria hasta tercer año y dos o tres negocios más. Necesitaba dinero para cuidar de sus padres. Hubo algún adinerado quien le ofreció casarse, pero Lala decía que no lo amaba.

Las cinco amigas se reunían de vez en cuando y Amalia le dijo a Lala que el matrimonio no era “tan malo” que si bien ella no amaba a su marido y hasta a veces le chocaba su cercanía, este le tenía casa y cuidaba de ella y de sus dos hijos para que no les faltara nada, a menudo cerraba sus confidencias diciéndole "cásate para que te mantengan". Para Lala ese matrimonio no era tal, sino un “mal habido trueque” en donde sería difícil decir cual de los dos perdía más al no vivir la experiencia de la vida …


Continuará próximo sábado Dios mediante

Sugerencia de consulta:
NIXTAMAL :http://etimologias.dechile.net/?nixtamal
NEJAYOTE: http://buscon.rae.es/drae/srv/search?val=nejayote

sábado, 21 de febrero de 2015

al ir caminando se va viviendo la felicidad o no






Hoy empieza bien el día. 

Estoy en el patio de mi casa regando mis matitas y estornudo de repente! Achís!!!

Inmediatamente se oye tras la barda (que da a la calle): salud!

Le digo gracias! Y empieza la sonrisa en mi cara… alguien que no sabe quién soy, no puede verme por la barda, ha tenido un gesto de amabilidad. El mundo vuelve a girar normal.

Y vuelvo a escribir.

Me reafirmo nuevamente en que un poco de amabilidad cambia nuestro entorno, nuestra
Vida, 

Que se requiere para tener simpatía por los demás? Esos demás desconocidos…

Y visto desde otra perspectiva: que beneficios obtengo? 

Dicen que un acto de bondad beneficia a quien se dirige, a quien realiza dicho acto y a quienes los rodean.

En este viaje en el cual no hay búsqueda de felicidad, sino vivencia de felicidad, porque ciertamente en el camino al irse caminando  se va viviendo la felicidad o no. No es necesario buscarla ni esperarla. Solo querer vivirla. Estar dispuestos a darse cuenta de que está aquí, en este instante y en la decisión de asirla. Querer vivirla y lo demás “se os dará por añadidura” (como dice un Evangelio Cristiano que lo manifestó Jesús El Cristo)

Laura De Lunne mi seudónimo y Carmen Elena Guerrero Ramírez, los saludan de nuevo.
Hasta el sábado.

lunes, 15 de diciembre de 2014

Puedo saber si un sueño es tal? Y aceptar o no dentro del sueño lo que estoy soñando?



Tripi tripi tripi tripi!!! Estoy escribiendo en mi computadora cuando este sonido me hace levantarme sin muchas ganas, porque se han venido a quejar -previo atisbar por un rato sigilosamente desde las ramas del naranjo cubiertas abundantemente de frutos y reunirse poco a poco en pequeña parvada-, el conjunto de pajarillos silvestres que tiene derecho de comedor aquí en casa. Que le vamos a hacer! Ellos me alegran con sus piruetas que realizan cuando después de comer se persiguen unos a otros o saltan entre el naranjo y el limón; aunque a veces husmean en la caja del medidor eléctrico y seguro se convencen de que no está adecuada para nido…

Eso me recuerda que hace alrededor de 4 años, al ver una pequeña horadación en la pared de la barda de la terraza (que dejó un plomero no muy acucioso) supe por mi vecina  Maty que era la casa de invierno de ciertas golondrinas que ya habían acudido durante tres o cuatro años (tiempo que yo viví fuera del país) y esa elección fue coordinada por un pequeño nido de pájaros comunes construido sobre el naranjo de naranjas grandes de cáscara gruesa que está a la entrada lateral de la casa. Si, esta casa está compartida por muchos huéspedes voladores.

Y quizás algunos que también se desplazan sobre el viento, aunque no sean pájaros. Como el indígena de una sola pluma en la cabeza que me ha dicho en sueños que se llama Pluma Blanca y que la última vez que lo he soñado, entró a mi sueño tocando una melodía en una pequeña flauta y que al salir del círculo de mi sueño en el cual yo lo estaba mirando/soñando, volteó a verme de reojo justo antes de desaparecer de dicha área.

La penúltima vez que lo soñé fue al despertar de una pequeña intervención quirúrgica que me realizó mi excelente Dentista. Algo me estaba platicando Pluma Blanca mientras yo dormía en ese sueño inducido por la anestesia cuando repentinamente el anestesiólogo me puso un líquido  dentro de las fosas de la nariz y desperté abruptamente. En ese momento Pluma Blanca me dijo, son unos ineptos, no han logrado hacer esa maniobra con suavidad, cuando tan fácil es hacer… y no recuerdo que me dijo que se podía hacer. Días después le platique al Dentista este suceso y me contestó en broma: mmmh bien, la dormiré otra vez para que pregunte y me diga cuál es el procedimiento a seguir!!!

Y eso me lleva a preguntarme ¿Puede uno dirigir sus actividades dentro de un sueño?

Al estar soñando puedes darte cuenta de que estás soñando?

Sí, cuando yo empecé a saber que era un sueño, fue previo a estar algún tiempo diciéndome antes de dormir: “quiero saber cuándo es que estoy soñando” Después, cuando ya supe que estaba soñando, me dije igual: quiero poder cambiar cosas que no me gusten dentro de un sueño.

Y qué importancia tiene saber si es un sueño o no lo es? Creo que al saberlo y poder estar consciente para aceptarlo o cambiarlo, va uno integrándose más, va uno estando consciente de su completitud. Y creo que es un paso previo para darse cuenta de nuestra multiplicidad.


lauradelunne@gmail.com, Me gustaría recibir sus comentarios, eso me motivará a seguir con el tema.

lunes, 8 de diciembre de 2014

dar, dar, dar, una sonrisa, una mirada para algunos significa un día de alegría

                                                  


                                                   "Solo le pido a Dios" Mercedes Sosa
                              https://www.youtube.com/watch?v=AgmxuBnsO0s



Caminábamos por las calles de aquel pequeño pueblo, en donde los vientos llevaban olor a tierra mojada y a hielo de las estalactitas que se formaban en las ventanas de aquellas casas de adobe ripiadas con piedra pómez de donde salía el humo de sus fogones.

Estábamos ya en vísperas de invierno. Diciembre era un mes misterioso, un mes de asombro.

El olor a canela y manteca de puerco que salía por aquellas ventanas de marcos de madera pintados de verde incitaba a las demás mamás a empezar ellas también a elaborar los buñuelos. Esos panecillos como tortillas de harina super estirados fritos en manteca y espolvoreados con azúcar y canela…!

Los hombres empezaban también a llevar a sus casas algún cerdo, pavo o gallinas para que sirvieran de base a la cena de noche  buena que duraba hasta que se acabara la comida.

Generalmente una semana más disfrutando de aquel  recalentado de mole de pavo, de tamales de cabeza de puerco, de asado cocinado con esa variedad de chiles rojos y especias, hojarascas que se deshacen en la boca , buñuelos  y dulces de biznaga y calabaza cocinados en peroles de cobre al que le agregaban un poco de cal al cocimiento y que al ver aquello yo siempre decía que no comería esos dulces, pero que al terminar su elaboración y verlos gratinados y jugosos, olvidaba aquel aditamento.

Y ciertamente,  ese espíritu de Navidad se hacía presente en la mayoría de los corazones. Por nuestra parte, los niños de aquel tiempo, nos reuníamos en la bella y pequeña Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús con mi Madrina Raquel para elaborar los faroles que le adornarian . Era un cuadrilongo  de tiras de madera de 30 cms de alto  por 15 de lado y base de madera el cual forrábamos con papel de china rojo y otros  con blanco y verde. En la base de madera colocábamos una veladora y se colgaban a los lados de la entrada en ganchos que ya estaban ahí para ese efecto. Era mágico verlos encendidos.

Árbol de navidad? No había como ahora lo conocemos, ese objeto de plástico. Lo que se ponía era el Nacimiento del Niño Jesús. Y sí se adornaba con ramas de árboles olorosos que inundaban las casas, pero también se cortaba una rama de mezquite y ya sin hojas se pintaba de blanco y ¡ála! Ese era el bello árbol de navidad que a los niños de esa casa les daba igual, porque con su imaginación y amor a la vida, ellos lo adornaban y disfrutaban con lo que tuvieran.

Si, la representación del nacimiento de un niño. En este caso de un humilde niño nacido a la intemperie casi. La idea de que aquellos desamparados tienen derecho a ser protegidos y que ese amor que despierta en nuestros corazones aquella imagen sagrada del niño Jesús, se actualice en nuestro tiempo y podamos dar, dar, dar a manos llenas, que es la forma de sembrar para nuestra propia vida. Una palabra a quien nadie le habla, una sonrisa a quien nadie mira, además de dones materiales, nutren el alma de quien les recibe y de quien los brinda. Se ha comprobado que solo con mirar un acto de bondad, tu cuerpo se nutre de energía, ahora piensa que felicidad llevarás a tu vida, al ser tu el  dador de la misma.

Con el Deber cumplido, seamos felices esta Navidad! 




Hasta el próximo lunes.